Decepción

Tuve un retraso en el crecimiento. A los dieciséis parecía de catorce. Y como hice todo el bachillerato en un colegio de los que llamaban aeropuerto, porque llegaba gente de todas partes (vagos en su mayoría; lacras que tras varios colegios terminaban en este “club donde también se estudia” -tal era el slogan que repetía … Sigue leyendo Decepción

Conocí Medellín en el 2004. Semana Santa del 2004. Un amigo tenía una novia paisa y sus papás (los de la novia) tenían una casa rústica a orillas del mar en Isla Fuerte, frente a San Bernardo del Viento, en Córdoba. Ese año había empezado a trabajar así que eran mis primeras vacaciones autofinanciadas (esto … Sigue leyendo

Escribir

Uno debería no poder dejar de escribir. Que abrir un cuaderno, quitarle la tapa a un esfero, alisar una servilleta, tajar un lápiz, prender un computador, abrir un Word, fueran necesidades básicas. Que el cuerpo diera señales para que este oficio fuera un impulso que se tiene que satisfacer. Un retorcijón, el ardor en la … Sigue leyendo Escribir